Adolf Tertsch ha anunciado que renuncia formalmente a seducir a su hermano, el periodista y filántropo Hermann Terstch, tras haber sido advertido en el colegio religioso al que ambos acuden cada día.

«Ha sido una decisión difícil. Hermy siempre ha sido muy golosón, y cuesta resistirse. Ahora tendré que hacerme el encontradizo con el padre Garmendia», afirmó el sujeto.

Por su parte, Hermann Terstch no ha querido dar explicaciones, pues se encuentra en medio de un proceso de fermentación para convertir su propia bilis en vinagre.