Greta Thumberg vuelve a ser “la rara de clase”

La activista adolescente ha regresado a su anodina vida de estudiante vegana , tras meses de protagonizar una epopeya atlántica y varias cabeceras de informativos.

Atrás queda el cúmulo de noticias generadas con sus controvertidas declaraciones y su negativa a comer carne humana.

Lo que peor llevo es ir a clase. Y sonreir. Sonreír me sigue costando un huevo de pato”, ha dicho la sueca, que, tras haber acudido a conferencias y congresos mundiales sobre Ecologismo, arrastra un retraso importante respecto a los alumnos de su edad.

Eso sí, la buena de Greta sabe a qué contenedor arrojar el envoltorio de los Tigretones