Tras el edicto por el cual Isabel Celáa concede amnistía a todos los alumnos y alumnas de la ESO y Primaria , hoy ha declarado de nuevo que no se trata de aprobar sin más, sino de hacerlo después de decir una frase larga.

«Actualmente, los maestros y profesores suspenden de maneras muy arbitrarias porque no viven la Educación con vocación; no como yo o los inspectores, a los que nos apasiona la enseñanza pero preferimos mandar«, ha dicho la ministra desde un improvisado púlpito.

Gracias a esta medida, se espera que el siempre tedioso trámite burocrático de lograr algo con esfuerzo sea más fácil.