La ciencia avanza que es una barbaridad, decía don Hilarión en «La verbena de la paloma». Así lo cree también el Instituto de Física Computacional y Enigmática de Burgo de Osma , que ha aportado su granito de arena para detener la pandemia mundial. Este grupo de científicos jóvenes y alocados, aunque tremendamente audaces en sus tesis ha decidido darle la vuelta a todos los parámetros científicos, de modo que estos eviten que la propagación del COVID se minimice.

Así, la controvertida teoría de Cuerdas pasa a llamarse Presunción o Recelo de Hilos. Por su parte la célebre Ley de la Gravedad de Newton pasa a ser «Lo de caerse» ; la teoría de la selección natural de Darwin simplemente se llamará «Madrid nevando«.

«Las pruebas en laboratorio demuestran un descenso de contagios de hasta el 427% en aquellas personas que no se relacionan con parámetros científicos ni leen The Lancet», afirma Louise Gömez-Urkell, impulsora de la medida que mañana será presentada ante el desaparecido ministro Pedro Duque.