La Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) de todos los colegios de España ha montado en cólera al conocerse la nueva tarifa por aparcar los niños en los colegios. La medida ha sido tomada unilateralmente por la consejería de Educación de Cantabria, por la cual, cada estancia se encarecerá dos eurocents por niño y minuto.

Así, un caso promedio, por el cual unos padres estacionan a su hijo a las 8:16 y tras madrugadores, horario académico, comedor y clases de jiu-jitsu lo recogen a las 18:06 (porque después de diez horas todavía «me pilla el toro») supondría un coste de 5,80 €, o lo que es lo mismo, casi seis euros más que antes de la medida.

La presidenta del AMPA, Leticia Richelieu, ha mostrado su más profundo desacuerdo con la medida: «Los padres no podemos asumir el coste de dejar diez horas a nuestros hijos siendo educados en manos de otras personas. Si lo hiciéramos no podríamos tomar un vermut y arrastraríamos con nosotros a la hostelería, mascarilla mediante».

Asimismo, AMPA reivindica que el coste de los rayonazos hechos en las maniobras de estacionamiento por otros niños lo asuma el parking o en su defecto las maestras de infantil, «que para eso han hecho un cursillo», arguye Richelieu.