La farmacéutica Pfizer ha advertido en una nota de prensa del riesgo que puede suponer la administración de su vacuna, al menos en su primera dosis y durante el primer día.

Los efectos secundarios no son permanentes ni graves, indica la multinacional, pero han de ser tenidos en consideración, sobre todo entre la gente decente. El más llamativo es el de mutar en alcalde tras recibir la inyección, si bien se cree que puede ser al revés, esto es: ser alcalde y luego ponerse la vacuna. La cepa británica acentúa muta a consejero de Sanidad de Murcia.

Otros efectos adversos descritos son la negación de la evidencia, desvergüenza transitoria e incapacidad de dimitir. Ante el alto riesgo de padecer dichos síntomas, Pfizer sugiere que al menos durante unos días los recién vacunados no hagan declaraciones en prensa ni conduzcan maquinaria pesada.