La presidenta Díaz Ayuso ha dejado claro en su última intervención que hay dos mitades muy diferentes en la comunidad que gobierna: un Madrid normal y un Madrid de mierda. Las nieve en las carreteras, la basura de las calles y la renta per cápita baja en el cinturón sur de la provincia son causa diaria de quejas entre los habitantes de la zona. Ayuso, sin embargo, afea esa actitud al recriminarles que no es momento ni el lugar para quejarse.

«Si los pobres se quejan de que no los atendemos, a lo mejor prefieren que pinte el asfalto de rosa en el barrio de Salamanca y así se quejan por algo. Podían arrimar el hombro un poquito, para variar, que la excusa del paro ya me la conozco«, ha dicho la presidenta harta de recibir comunicaciones de todos los distritos de la zona sur poco después de su »brunch».