Apenas una semana después de su toma de posesión ,Joe Biden deja su cargo como presidente de la nación más poderosa del mundo para centrarse en las elecciones catalanas. La decisión ha pillado a todo su gabinete por sorpresa, especialmente a su esposa Jill, cuyo apellido de soltera, es Pi i Margall.

Biden, de 78 años, nunca ha ocultado su ilusión por ser el 132º presidente de la Generalitat. Domina perfectamente el catalán y se sabe que su plato favorito es el pa amb tumaca amb jamón. De hecho ya está empadronado en Sant Feliu de Guixols y se presentará a las elecciones bajo las siglas de «DxN» (Democràtics pels Nord-americàns).

«Esta es una decisión de índole personal que no responde a ninguna presión. Dejo muchos amigos en Washington y en Denver Colorado, y aunque me voy con mucha pena, se me va a pasar en seguida», ha dicho Biden en su primera y última rueda de prensa desde la Casa Blanca. Las malas lenguas ya hablan de la rivalidad entre él y Salvador Illa, que también ha abandonado su cargo para ocupar el trono del condado catalán.

Es posible que la próxima vez que hablemos del ex-presidente americano nos tengamos que referir a él como el molt honorappla Josep Biden.