Las recientes marchas, dimisiones y transfuguismos de afiliados del partido naranja han puesto a la Ejecutiva de Inés Arrimadas en una delicada tesitura. El otrora ilusionante partido de centro mengua de día en día sin que por el momento se haya encontrado freno a la fuga de militantes. Este hecho se fundamenta en el fracaso de la moción de censura en Murcia debido al transfuguismo de varios de sus componentes, o en el mediático abandono de Toni Cantó, baluarte centrista del sindicato de actores.

La ejecutiva de Ciudadanos lleva días reuniéndose para detener esta situación y encontrar soluciones. Según parece, una de las medidas más avanzadas consistiría en cambiar la denominación del partido a otra que se ajuste al número de componentes que la integran. Así, Ciudadanos pasaría a llamarse «Aldeanos», «Sáhara» o simplemente Almazaners, en clara alusión a la población soriana de Almazán,y por extensión , a la España deshabitada.

Fuentes cercanas al aparato del partido aseguran que también se barajan otros cambios. como la incorporación de una mascota, comprar acciones en el grupo PRISA o buscar un empleo.