¿A quién no le han llegado vídeos de gente realizando retos, bailes ridículos o profiriendo monólogos de opinión sobre la España de Franco? Si usted es unas personas, enhorabuena, porque la solución está cerca.

La start-up Asshold-Seekers ha desarrollado una aplicación que podría poner coto a esa masa de personas que provocan vergüenza ajena y que invaden nuestros teléfonos “inteligentes”. Se trata de una “app” que, una vez descargada instalada, hace un barrido de los datos entrantes; si detecta que en su contenido alguien está haciendo el gilipollas lo borra instantáneamente.

“Hemos monitorizado a los sujetos control; gracias a Crap-Out (literalmente “Fuera mierdas”) estos usuarios han vuelto a hablar con sus familias o acudido al partido de béisbol del pequeño Timmy, lo que se traduce en dos o tres años más de vida y un aumento del C.I. del 20%”, afirma Wendy Sepúlveda, creadora del dispositivo en cuyo algoritmo que ha invertido cuatro años.

Crap-Out, que estará disponible en los próximos días, también incluye un modo para esquivar los vídeos donde sale gente moviendo la boca mientras se oyen diálogos de “La que se avecina” (véase ejemplo y pasar vergüencilla aquí).