Ayuso subirá la tasa de alcohol permitida “para relanzar la economía”.

Un ciudadano ejerciendo su libertad para hidratarse al volante

La agenda económica de Isabel Diaz Ayuso para relanzar la economía madrileña incluirá una medida estrella que -según el gabinete económico de la dirigente- supondrá “a las arcas públicas y, por ende, populares”  un ingreso extra de quinientos millones de euros. Para los asesores de Ayuso la práctica prohibición del alcohol al volante atenta gravemente contra la libertad de los madrileños.

Ayuso considera las actuales restricciones de la DGT “pacatas, cortoplacistas y por lo tanto comunistas”, y por ello su gobierno lanzará en breve la campaña “Valóralo tú” que promulga un consumo responsable que pueda llegar a los 3,5 gramos de alcohol por litro de sangre. “Quién no se ha bebido alguna vez media botella de Ballantines encontrándose perfectamente para conducir?” ha declarado la bella política a Trece TV.

Con este fin,  contará para el recién creado Observatorio para la Libertad y la Movilidad con la simpática figura de Miguel Ángel Rodríguez quien, al ser contactado por esta redacción, ha declarado sin salir de su estupor que “la figura del conductor ebrio forma parte del Madrid más castizo y entrañable ”

Se baraja asimismo la implantación del controvertido carnet “Puticlubber” que proporcionará sustanciales descuentos a su poseedor en casas de alterne de la capital. El carnet, recargable en cajeros de Bankia, se emitirá en principio a mayores de 65 y menores de 27. Como prueba piloto, los primeros se entregarán este junio en la Facultad de Informática de la Complutense.

Ayuso propone pasar del modelo económico basado en la ciencia a uno basado en la hostelería

el objetivo es llegar al 80% del PIB en 2022

Aún resuena el eco de la celebración en la sede del PP tras la victoria electoral, pero Díaz Ayuso ya se ha puesto a trabajar en el nuevo modelo económico que desea para Madrid. Se trata de un decálogo de un solo punto -para que la gente no se lié al contar, según le han asesoradoy que versa sobre un profundo cambio del tejido laboral y económico. Los centros tecnológicos y empleos de alta cualificación que crecieron al albur de la burbuja tecnológica se convertirían básicamente en bares y camareros.

El proyecto del colisionador de hadrones en Alpedrete quedaría en punto muerto

“Queremos un Madrid con terrazas en las calles, donde un minusválido tenga que apartar su silla de ruedas en pos del progreso, la libertad y el descojone general.” El gabinete de Ayuso estima que alrededor de esta industria y las farolas cercanas se crearían muchos empleos indirectos, “pero sobre todo muy buen rollo; que las cosas de ciencias no se entienden y las cañas sí”, afirma la flamante presidenta.

Con estas medidas, Ayuso paliaría el desempleo creado por el I+D para acercarnos al gasto medio del PIB en hostelería de países de nuestro entorno, como el e al lado de Portugal o el del sur de Francia.