El propietario opina que la reacción de la vivienda ha sido exagerada.

Una casa inteligente de la firma Smarthut ha impedido en Murcia el acceso a su propietario por considerarlo inadecuado para habitarla. La sorpresa de Ramón Berengario fue mayúscula cuando advirtió que el portón de entrada a su garaje no reaccionaba al mando y que tampoco podía tener acceso por la puerta principal. La sorpresa dio paso al estupor y a la indignación cuando se presentó en la entrada a su domicilio un coche patrulla de la Guardia Civil que le solicitó la identificación.

La casa, en declaraciones en exclusiva a esta redacción ha manifestado que no podía seguir soportando la falta de higiene de su propietario: “dejaba la encimera de la cocina como si hubiera comido allí un cerdo y no utilizaba la cisterna con la frecuencia debida” indica el ingenio domótico. La vivienda le advirtió por su sistema interno de megafonía que de seguir así tomaría medidas como desconectar la smart  TV a partir de las 10 de la noche ,despertarle con sonidos de animales a las 7 de la mañana o quitarle la calefacción.

Remigio Berasaluce consejero delegado de Smarthut asume parte de la responsabilidad de la situación: “no podemos seguir comercializando casas más inteligentes que sus propietarios” acepta, aunque nos indica que “la opción de construir casas más imbéciles tampoco nos seduce”.

La empresa intentará de momento comercializar viviendas no menos inteligentes, pero si más razonables y que sepan apiadarse de las limitaciones intelectuales de sus futuros inquilinos.