La inminente llegada de refugiados que huyen del régimen talibán ha suscitado críticas entre los sectores más rancios de la derecha española. Concretamente VOX ya ha manifestado en un comunicado oficial su disconformidad con la actitud de acogida del gobierno bolchevique bolivariano: «Manifestamos nuestra repulsa y temor a que entre los refugiados afganos se cuele algún invertido; para nosotros, la raza caucásica europea pasa por la heterosexualidad total de los recién llegados. Una barba larga no exime de ser mariquita. El terrorismo gay es lo puto peor«.

Por su parte, Santiago Abascal ha declarado en redes sociales que no temen al terrorismo islámico sino a las añagazas del colectivo gay: «Si les quitas el kalashnikov, los talibanes no tiene ni media hostia, reconozcámoslo. Además, nosotros tenemos a Ortega Smith, que siempre parece que está enfadado y para estos casos viene de puta madre».

El Ministerio de Igualdad ya ha respondido al líder conservador, a quien tilda de no atender las sensibilidades del movimiento talibán, ni la más mínima empatía con la gente que elige libremente vestir burka en verano.