El bonito acontecimiento ocurrió en la madrugada de ayer en Orense . Los padres de la criatura, Angustias Targarian y Reinaldo Cambia, afirman que buscaban un nombre «original pero discreto» y que dotara en el futuro a su hijo de carisma y respeto.

Se da la circunstancia de que los padres tienen una hija mayor a la que llamaron Danaerys Tokio de Todos los Santos, aunque en este caso, llegaron en segundo lugar al registro. Ya había otra niña con ese nombre, dicen, «aunque más fea«.