Una vez más, y van veintisiete, Murakami se ha quedado a las puertas del Premio Nobel de Literatura. El eterno candidato al galardón literario no logró convencer tampoco este año al comité sueco, que se han dejado seducir por la novela negra tanzana, en alza actualmente.

Las redes sociales no han tardado en hacerse eco del desdén nórdico hacia el escritor japonés, y han ideado un reto viral con su nombre, «hacerse un Murakami«. Consististe en situarse frente a una tertulia literaria o ateneo mientras se escribe la lista de la compra. Si algún intelectual les mira, son ejecutados automáticamente. Quién más ignorado se siente gana.

En señal de protesta, miles de adolescentes de todo el mundo han detenido su actividad en Tik-Tok para leer «Placas tectónicas que se mueven», su novela más conmovedora y divertida.