Un nuevo éxito para el equipo de Scooby-Doo y la socialdemocracia

A todos extrañó la amable imagen concordia entre los antiguos dirigentes del PSOE y la ejecutiva actual durante el 40º Congreso del PSOE. Almunia, Zapatero, Sánchez y González se fundieron en un abrazo de unión indisoluble por la socialdemocracia.

Sin embargo, tras esta imagen de concordia se ocultaba una farsa: los extraños comportamientos de Felipe Gonzalez, amable, sonriente, casi hasta humilde, despertaron las suspicacias de un grupo asistente, perteneciente a las juventudes socialistas. Se tratataba del equipo de Scooby-Doo, experto en desenmascarar impostores.

Después de pesquisas y alguna aparición fantasmagórica, Vilma (la gafas) dejó caer un saco de arena que colgaba del escenario, golpeando sobre la cabeza del supuesto Felipe González. Tras retirársele una máscara, el usurpador resultó ser Jenkins, el vigilante del parque de atracciones que durante años estuvo asustando al electorado de izquierdas para seguir cobrando de las eléctricas.

Actualmente, la policía está en busca del paradero del verdadero exdirigente socialista, aunque ya hay voces que piden que allá donde se encuentre siga escondido.