«Todos tenemos un amigo en Balay», dice un conocido anuncio comercial, y efectivamente, así es. Sin embargo no parece ser ese el caso de Fernando Sugrañes, residente en Almazán y que ha interpuesto una demanda por publicidad engañosa ante la Oficina de Atención al Consumidor y el tribunal de La Haya ya que, arguye, no tiene amistades en la famosa fábrica de electrodomésticos.

«Tengo amistades muy acendradas en Magefesa, y mi cuñado arregla minipimers, pero en Balay es que ni conocidos«, se lamenta el solitario afectado. Sugrañes, soltero y por lo visto sin amigos de ningún tipo, no descarta probar suerte en Pamplona donde, allí sí, todos tienen un amigo o familiar en la Volkswagen. Le deseamos lo mejor.