Finalmente Pablo Casado ha salido a la palestra a desmentir que acudiera a la misa por Franco. «Acudí a rezar por Manel, el señor que estuvo 35 años en coma y cuando se vio en el espejo dijo «¡Ese no soy yo!». Lo que pasa es que me confundí de parroquia franquista». Según cuenta él mismo, quedó profundamente conmovido con la historia de Manel Monteagudo cuando volvió a la vida tras ese letárgico proceso, hecho que lo movió a rezar unas misas.

Todo comenzó el pasado sábado, cuando el líder de la oposición se metió en una iglesia en la que se ofrendaba una ceremonia por Francisco Franco, el célebre dictador ciclán y de voz aflautada del siglo XX. La mala suerte hizo que, de las únicas once iglesias en las que se rendía homenaje en toda España, habiendo 22993 en el país, entrara en una de Granada, famosa por su querencia fascista. E ilegal, dicho sea de paso.

Los asesores de Casado se han apresurado a comprar lotería, dada la fortuna que últimamente acompaña al líder de la oposición.

PD: un ciclán es el individuo que posee un único testículo.