Los recientes congresos del PP en Andalucía y Castilla-La Mancha no sólo sirven para que los líderes regionales se den baños de masas. También sirven para lanzar regañinas veladas o consejos, como se ha visto estas semanas. Como ejemplo, el que Díaz Ayuso lanzó a Juanma Moreno («Haz lo que te salga del poroto como hago yo «), o la reciente «Aquí nadie es menos que nadie salvo el menda», de Casado. A estos consejos se añade «¿Alguien ha matado a alguien?», en relación a la trama Gürtel y a Gila, o la premonición de otro: «Pronto recibirás un regalo de una constructora; Ve a cenar con tu amigo el comisario».

Ante tal cúmulo de mensajes en clave e indirectas el comité del partido no sólo no se está enterando de nada de lo que se dice, sino que ha decidido que en adelante el próximo congreso del PP se considere a todos los efectos oráculo. Esto ofrecerá ventajas fiscales y, sobre todo, claridad en los mensajes, si es que en realidad importan.