El sindicato de extrema necesidad y mayoritario entre los cuerpos policiales, JUSAPOL, ha denunciado la modificación de la reforma de la la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, más conocida como Ley Mordaza.

Según manifiesta la agrupación, las reformas «nos dejan vendidos y sin impunidad alguna«. Así, un agente no podría detener porque sí a un ciudadano durante tres días sin dar explicaciones, por ser negro, o mujer, como explica razonadamente Onofre Gandía, afiliado a JUSAPOL, a la sazón presidente de Falange Española.

«Hay cierto tufillo democrático en todo esto. Ya aceptamos a las mujeres en el cuerpo, ¿qué más quieren que hagamos?«, arguye el polícía mientras exhibe orgulloso su colección de premolares, recopilada durante sus años de servicio.

Los sindicatos policiales anuncian movilizaciones y que ellos mismos van a hacer de antidisturbios, caso de aparecer en ellas bilduetarras o ecologistas.