Un año más, el Rey ha sorprendido a propios y extraños con su emotivo discurso de Navidad. Sentado en un austero butacón, Felipe VI ha recordado los bellísimos momentos de 2021, marcados por la omnipresente pandemia, el volcán de La Palma y ominosas referencias a su padre.

Uno de los momentos más difíciles para el monarca fue cuando insistió en la fortaleza de los españoles y que «de esta saldremos mejores personas»; Felipe VI apenas pudo reprimir una sonrisa que su saber estar solucionó con profesionalidad.

El tono distendido se mantuvo cuando apeló a la Constitución y la igualdad de todos los españoles ante la Justicia, momento en el cual pidió unos segundos de pausa al realizador para no reírse. El discurso se reanudó con un coloquial «¿cuál es mi cámara?«, que provocó las risas de los técnicos.

El monarca recuperó el tono sosegado y grave poco después. No quiso olvidarse de los habitantes de La Palma y Abu Dhabi, para quienes «sin duda este ha sido un año de infortunio y habladurías del que los afectados saldrán reforzados, como siempre ha ocurrido cada vez que han tenido que salir pitando de su hogar«.