En el caso de los funcionarios, se tiraría de días «moscosos»

Ante el aumento sin control de los contagios, el ministerio de Sanidad está estudiando la posibilidad de que los infectados por COVID-19 reduzcan los plazos de convalecencia.

«Sin entrar en paradojas temporales, creemos que lo más adecuado es que la cuarentena empiece tres días antes de que el individuo se contagie; así evitamos papeleos y los bares y terrazas, que es lo que de verdad importa en este país, siguen funcionando», afirma Avelino Jackson, portavoz del ministerio. Así las cosas, el Gobierno apela al sentido común y al poder individual de la premonición.

De hecho, ya se ha hecho en otras comunidades, como Aquitania o Madrid. Ésta última en concreto ha decidido ignorar todo tipo de restricciones, a instancias de su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, con objeto de no menoscabar las libertades de que goza dicha región. Eso sí, en Madrid los funcionarios infectados tendrían que tirar de días moscosos para cubrir su baja, «por joder«, añade la presidenta.

En cuanto a las mascarillas, su uso seguirá siendo obligatorio en exteriores, con la salvedad de los fumadores, que podrán seguir fingiendo, como llevan haciendo desde el inicio de la pandemia.