El papel, de 0’86 hectáreas de extensión, pertenecía a un antiácido estomacal

Wendy Mandarinas, malagueña de 56 años, es el primer ser humano que logra doblar correctamente el prospecto de una medicina.

Los hechos se produjeron en 1986 cuando la protagonista de nuestra historia notó cierta molestia intestinal que ahora no viene al caso. Ante el temor de tomar un astringente por error, extrajo y desplegó el pliego para administrárselo vía oral con sensatez. Cuando extendió por completo el prospecto a lo largo de la malagueña calle Larios se dio cuenta, tarde, de la magnitud del desastre. Finalmente, tras treinta y un años de trabajo y dos matrimonios, Wendy dio ayer por concluida su labor.

«Cuando llegué al párrafo que recomienda no conducir maquinaria pesada supe que lo conseguiría», manifestaba con orgullo a los pocos minutos de la hazaña.

Antonio Banderas, otro malagueño universal, ya se ha apresurado a manifestar su amistad por la nueva heroína local.