«No puede ser que en estos meses tan fríos haya hogares con pobreza sintáctica«, declaró ayer Toni Cantó en un desayuno informativo. El actor metido a filólogo afirma estar muy comprometido con su nuevo cargo al frente de la Oficina de lo Español, «en cuanto me ponga a ello».

Tal es así que de cara a este año que ahora comienza el organismo plantea un ambicioso desafío: dotar a todos los madrileños de una sintaxis pública, universal y gratuita. Con este proyecto, perfectamente extensible a provincias, Cantó cree que los madrileños podrían hablar un castellano fluido a finales de verano, gracias a una serie de talleres asistenciales y a un curso de tertulias tomando cañas.