«En cuanto sepa quién soy, seguro que me llama«, ha declarado un esperanzado Pedro Sánchez en referencia a Biden durante la sesión de control al Gobierno de los miércoles.

El ejecutivo español cree que la luz de gas a Sánchez no es cuestión de mala fe sino un despiste del mandatario norteamericano, que «está a otras potencias», según Margarita Robles, ministra de Defensa. Mientras, y por lo que pueda pasar, España ya ha enviado la fragata Blas de Lezo hacia aguas del Mar Negro si bien se teme que cuando llegue aún no haya nadie.

Por su parte, Joe Biden ha declarado que el país hispano-mexicano es un aliado de primer orden. Actualmente las fuerzas aéreas estadounidenses emplean las bases españolas para surtir de combustible a sus aeronaves en pleno vuelo. En definitiva, lo mismo que con los turistas procedentes de Europa en las terrazas.