Desarrollan una aplicación que detecta gilipollas

¿A quién no le han llegado vídeos de gente realizando retos, bailes ridículos o profiriendo monólogos de opinión sobre la España de Franco? Si usted es unas personas, enhorabuena, porque la solución está cerca.

La start-up Asshold-Seekers ha desarrollado una aplicación que podría poner coto a esa masa de personas que provocan vergüenza ajena y que invaden nuestros teléfonos “inteligentes”. Se trata de una “app” que, una vez descargada instalada, hace un barrido de los datos entrantes; si detecta que en su contenido alguien está haciendo el gilipollas lo borra instantáneamente.

“Hemos monitorizado a los sujetos control; gracias a Crap-Out (literalmente “Fuera mierdas”) estos usuarios han vuelto a hablar con sus familias o acudido al partido de béisbol del pequeño Timmy, lo que se traduce en dos o tres años más de vida y un aumento del C.I. del 20%”, afirma Wendy Sepúlveda, creadora del dispositivo en cuyo algoritmo que ha invertido cuatro años.

Crap-Out, que estará disponible en los próximos días, también incluye un modo para esquivar los vídeos donde sale gente moviendo la boca mientras se oyen diálogos de “La que se avecina” (véase ejemplo y pasar vergüencilla aquí).

Google Confessions: la nueva “app” para salvar nuestras almas

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Google ha dado un paso adelante en el mercado de las aplicaciones implementadas en su plataforma. Según la multinacional había aún un nicho de negocio reservado al monopolio de la salvación espiritual sobre el que reina la Iglesia Católica. Sin embargo, en un alarde de atrevimiento no exento de cierta polémica, los desarrolladores de Google confían en que en un par de semanas podrán superar la fase experimental y sacar al mercado Google Confessions.

La “app”, según nos explican desde Google, tiene una interfaz muy simple e intuitiva, dirigida sobre todo al rango de edad “senior” aunque no exclusivamente. Básicamente consta de un “chatbot”, al que han denominado “padre Gutiérrez” en España, con acceso a una base de datos ingente que incluye casi toda la doctrina eclesiástica. Los algoritmos con los que está dotado permiten a la máquina virtual imponer castigos y penitencias “que van desde un par de Salves de nada a la mortificación más sangrienta”. El rango de mejora es grande pues el Confessions 2.1 incluiría el modo GiordanoBruno, una penitencia virtual que no han querido desvelar.

Vaticano es reticente a dar su bendición a la “app” ya que desconfía de la política de protección de datos. “Hemos recibido feedback de creyentes a los que tras confesarse les aparecen ofertas de suscripción a Pornhub” y critican que la voz robótica “tiene un marcado acento murciano”. Desde Google replican que el algoritmo está programado para aprender de sus errores y que irá aplicando progresivamente penitencias más refinadas y adaptadas al usuario.