Miles de jóvenes confunden el fin del estado de alarma con “vivir a la madrileña”

Tras decaer el estado de alarma en el país la noche del sábado, hordas de jóvenes tomaron las calles a partir de la medianoche para hacer lo que mejor saben: disfrutar de la vida sin ninguna responsabilidad. La madrugada fue el escenario de fiestas y borracheras en las principales ciudades del país sin que las fuerzas del orden pudieran -o quisieran- hacer nada.

“Llevo meses levantándome a las diez de la mañana; creo que me merezco vivir como los madrileños“, afirmaba un muchacho ebrio de felicidad y ron Negrita.

Mientras tanto, Reinaldo Revilla-Lanuza, el hombre que dijo que de esta pandemia saldríamos mejores, continúa desaparecido por miedo a represalias.


Ayuso propone pasar del modelo económico basado en la ciencia a uno basado en la hostelería

el objetivo es llegar al 80% del PIB en 2022

Aún resuena el eco de la celebración en la sede del PP tras la victoria electoral, pero Díaz Ayuso ya se ha puesto a trabajar en el nuevo modelo económico que desea para Madrid. Se trata de un decálogo de un solo punto -para que la gente no se lié al contar, según le han asesoradoy que versa sobre un profundo cambio del tejido laboral y económico. Los centros tecnológicos y empleos de alta cualificación que crecieron al albur de la burbuja tecnológica se convertirían básicamente en bares y camareros.

El proyecto del colisionador de hadrones en Alpedrete quedaría en punto muerto

“Queremos un Madrid con terrazas en las calles, donde un minusválido tenga que apartar su silla de ruedas en pos del progreso, la libertad y el descojone general.” El gabinete de Ayuso estima que alrededor de esta industria y las farolas cercanas se crearían muchos empleos indirectos, “pero sobre todo muy buen rollo; que las cosas de ciencias no se entienden y las cañas sí”, afirma la flamante presidenta.

Con estas medidas, Ayuso paliaría el desempleo creado por el I+D para acercarnos al gasto medio del PIB en hostelería de países de nuestro entorno, como el e al lado de Portugal o el del sur de Francia.

Sale de Madrid por error y descubre que hay más sitios

Hasta hoy se consideraba un madriplanista convencido.

Un hombre salió ayer de los límites de la provincia madrileña por error al confundir una salida de la M-40 con la autopista del norte, volviendo a las pocas horas maravillado al descubrir que el planeta no se acababa allí.

El conductor madrileño sintiéndose como en “El Show de Truman”

Los hechos se produjeron esta mañana, cuando Jorge Javier Grimaldi se dirigía en coche hacia su trabajo, donde ejerce como redactor de un informativo de televisión. Distraído como estaba, oyendo las noticias sobre el Real Madrid, no reparó en que se alejaba de los aledaños de la metrópoli hasta que se encontró con un edificio de gigantescas proporciones, arcos ojivales y cruz latina.

“Unos seres de apariencia humana me dijeron que se llamaba catedral y que esa población se llama Burgos”, confiesa Grimaldi aún aturdido. Pero su asombro no se detuvo ahí, sino que descubrió también casas que no eran de adobe, automóviles e incluso gente que tomaban cañas en una terraza. “Se me han caído los palos del sombrajo: no sólo hay gente aquí, sino que viven en libertad y a la madrileña. Yo pensaba que España era Madrid y lo demás no sé, océano“.

Grimaldi, que hasta hoy se consideraba Madriplanista, ya está pensando en explicar este fenómeno al mundo,su mundo, y piensa dedicar su informativo, al menos durante unos segundos, a divulgar otros lugares de lo que el ya denomina “provincias”.